“Si no eres tú, ¿quién? Si no es aquí, ¿dónde? Si no es ahora, ¿cuándo?"

miércoles, 23 de junio de 2010

ERIK JOHANSSON









DURO. PERO HAY QUE VERLO



http://www.thewi.org.uk/standard.aspx?id=18877

SALIDAS (Segunda parte)

¿Existe el tiempo? ¿O sólo porque nosotros lo inventamos?


Si sueltas la palangana antes de tiempo tendrás problemas… Luego no me digas que no te lo avisé. Y quien dice problemas dice todo lo demás. A veces, sólo a veces, todo sería más sencillo simplemente con fijarse un poco más. Ponerle un poco más de interés. Puede que luego acabe mereciendo la pena.

Los espacios delimitados perduran. Se sobran por los cuatro costados. Sobran los sentidos cuando son razonables. Se tienen por minutos las gotas que caen con cierto ritmo del grifo del lavabo. Cortas los cables y es esto lo que te encuentras. Y, encima de todo, puede que te obliguen a empezar otra vez de nuevo; perder todo lo aprendido; volver, y empezar de cero. Nueva persona, nuevo pasado, aunque sea inventado; nueva historia, distintos amigos, demasiados cambios. Muchos no lo soportan, pero no pueden hacer nada. Hace tiempo que la deserción no tiene sentido. Dejó de ser una opción. No importa el castigo. Simplemente es imposible. Físicamente imposible. Si te pierdes demasiado por los círculos no terminarás enseguida; luego no me vengas a decir nada. Si no lo comprendes, el problema, siempre es de los dos.



Dicen que me siento derrotado; es posible. Pero ellos no deberían tener forma de saberlo. No quiero entrar en las costumbres sociales de estos nuevos tiempos que nos ha tocado vivir. Dependiendo del espacio consignado, las posibilidades de éxito son enormes o inmensamente pequeñas. Y no es algo que dependa de sí mismo. Es complicado, y no sé si alguien lo llega a entender de verdad, pero se compone de un intrincado sistema de réplicas y contrarréplicas que acaban teniendo un sentido según van pasando las horas de la Inspección General de la Comisión de asuntos públicos. Es curioso que luego todas sus investigaciones las hagan de forma privada. Pero eso es lo que tiene.



Se aparta el tiempo y se va a otro sitio. Espera sentado, ya cansado; pierde la mirada. Poco a poco va muriéndose lentamente. Nadie puede remediarlo; de pronto, todo cambia y nadie le presta atención. Cuando llega la hora de embarcar, sube a su avión, se prepara todo para seguir muriéndose cómodamente, y continúa su agonía. Tardan en despegar, pero al fin lo consiguen. En medio del océano grita con todas sus fuerzas: ¡No quiero morir! El aire que soltó fue el último. Su corazón hacía instantes que había dejado de funcionar. Le empezó a dar problemas cuando se fue ella, de eso hacía ya mucho; y poco a poco había llegado su final, volando en mitad del océano.



Han empezado a caer copos blancos; de nuevo. No se sabe si es nieve de verdad, u otro escape producido por otro sabotaje en la planta de reciclado químico. No se sabrá hasta que cuaje. Ya casi es primavera; pero no es raro que por aquí nieve por ahora; incluso más tarde no sería sorprendente del todo. El problema es si no es nieve, y vuelven a ser espumas de desperdicios de plantas saboteadas.

Todas las naciones vendidas por mentirosos y cobardes.

¡Marchad! ¡Marchad ya! Pero no os olvidéis antes de comprar todo lo necesario. ¡Soltad el lastre que lleváis en vuestros bolsillos! Sacad las pelusas que lleváis guardando en vuestros bolsillos durante años sin decírselo a nadie y mostradlas al común de los mortales. Tal vez así aprendan. Hemos decidido aprender a contar para así saber cuántos tienen que morir. La cifra exacta todavía no nos ha llegado desde arriba, pero nos la han aproximado desde abajo: muchos, tal vez demasiados, no hay forma de saberlo; la orientación es puro secreto y es mejor no decir nada hasta que estemos seguros, en alguna parte.



Conceptos perdidos en los límites de sus significados. Sólidos apoyos que ya no lo son tanto.

Todo ha cambiado desde ese extraño momento: la delincuencia se dispersó y sus límites llegaron a los confines de la sociedad, y la sociedad se pudrió en cinco minutos contados a partir del momento nunca antes elegido.

Suponiendo que nosotros, los elegidos, vinimos a este lugar para algo, suponemos demasiado. El intrincado espacio de cemento que nos separa; poco queda por hacer. Si esperas que el espacio se pliegue y todo se solucione solo, o eres un científico desviado y loco, un loco, o simplemente alguien que ha escuchado algo pero no sabe dónde.



¡Estúpidos ineptos de los servicios inferiores! ¿Pero en qué estaban pensando cuando sucedió esto? Este suceso es, por lo menos, de gravedad 6. Comunícaselo a los de reintegración. Seguro que ellos saben dar con el culpable. Si no fuera por ellos y por pocos más, esto se iría a la mierda, si no es que se está yendo ya. A veces es tan paulatino que no te das ni cuenta… A mí y a mi familia ya nos pasó años atrás… y aquí estamos, tampoco ha cambiado demasiado. No, aquí estoy yo sólo, toda mi familia murió. Los años pasan, para todos.

Sueñan las ovejas más viejas que saltarán eternamente.

Los cielos los intentan abrir con sus nuevos aparatos, pero no les sirve de nada: no hay salida.



Sorprendidos y estúpidos. El fin está cerca, pero ninguno de vosotros lo verá. Se os acercará por detrás y nada más. Lo que se ha hecho con el Mundo debe ser destruido. Volverá a empezar, y espero que todo sea distinto. Soy vuestro Sol interior. En mí, lo es todo.



Sospechas infundadas que acaban como siempre: en muerte. Más tarde, de nuevo, se comprueba que todo era mentira. Unos dicen que otro inocente más. Otro que no sería tan inocente después de lo que le había pasado.



Despertaos o moriros; así no os necesito; así estorbáis y no dejáis (de) crecer. Controlaos, leed, pensad. Espíritu crítico. Ideas propias creadas sacadas de allí y de allá. Ahora o ya nunca. La urgencia es terrible; es urgente; es muy urgente; corred a contárselo a todos.

Esperan pacientes los participantes de esperanzas. Cubren las cuotas. Mejoran las expectativas. Pero no sirve de nada. Otros antes que ellos lo intentaron. Pero esa sigue siendo información confidencial, no disponible para ninguno de los participantes; la esperanza no tendría lugar; y dejarían de esperar pacientes.



Todos se pensaban que era cosa de leyendas. A algunos les provoca curiosidad. A otros simplemente miedo. El que quiere pasar por su acera pasa sin problemas; si se quiere bordear, las posibilidades son múltiples. Sólo hace falta elegir.



Cógeme de la mano; si no te puedes perder. Recuérdame tu nombre y tu dirección. Cógeme fuerte. Vamos a buscar a alguien que te ayude.



Sin agobios, sin preguntas, sin más. Pensando demasiado, camarada, siempre esperando demasiado.



Si uno tiene buena vista se acaba viendo su nuca.

¡COMPRAD TODO LO NECESARIO!



Repito:



¡COMPRAD TODO LO NECESARIO!

Romped los billetes con vuestros dientes. Separad todo lo anterior y luego id juntando los fragmentos. Traspasad la urgencia que lleva mal la hora.

...CONTINUARÁ...

WARP MIX

Warp Mix by mrjn

martes, 22 de junio de 2010

lunes, 21 de junio de 2010

SALIDAS

Alguien a lo lejos aduce que todo es cultural; la raza es sólo una característica exterior. Pero nadie le hace caso y todo continúa como si nadie hubiera abierto la boca. Tal vez estén en lo cierto.











Nuestro poder se acaba. Se ha ido apagando por el paso de los tiempos y ahora ha llegado el momento. Todas las horas de los días sin fin no serán suficientes. El final se acerca. Y ni aún viviendo mil vidas cada uno de nosotros tendría sentido luchar. Ya estará todo perdido.










Latas de conserva apiladas. Fruta podrida que sigue en las mismas cajas en las que fue comprada, o traída, o vete a saber qué. Esperpentos; todos ellos en grandes cantidades. Todos ellos para facilitar las labores de desescombro y demás tareas humanitarias. Poco queda de humano en un montón de huesos quemados apilados en montones ordenados. Tareas imposibles que mantienen ocupados a los operarios; mientras ellos no nos den problemas, nuestra solución siempre estará más cerca.






Sueñas y te engañas cuando te dices: “¡Esto saldrá bien!”






Latas rojas de cerveza, apiladas en los estantes. Ruido, miedo; luego terror; casi siempre en este orden. Las paredes quedaron impregnadas. Todo se repite en una realidad circular ajena, pero cercana. El tiempo pasa, sí, es cierto que de otra manera, pero al final: pasa. Los cuerpos extraños son desechados. No sirven ni en la peor de las situaciones, que debería ser algo muy parecido a esto. No, es cierto, no hay forma de saberlo aún. Pero se intuye. Todos, desde hace tiempo, nos hemos dado cuenta que esto se acaba. Bueno, los niños tal vez no.


Sorprenden los hechos con espinas. Sorteados en un concurso elástico. Sostengo el mando del televisor hipnotizado mirando la pantalla tardo en volver a la consciencia. De los cristales rotos esparcidos en la primera pradera…


Sellos de caucho y mares agitados con playas que se pierden antes de que te puedas encontrar con alguien. Y, de repente, todo parece cambiar. El cielo parece que hoy ha cambiado el color artificial que tenía por uno que casi llega a ser azul.


Suspiros y ronquidos. La tele encendida con un especial de Michel Gondry en el que ponen bastantes videos de Bjork, y de pronto me acuerdo que no me llamaste. Estaba el tiempo bastante extraño la última vez que nos vimos, cuando nos despedimos. Nunca te parece que llega el final cuando no te lo esperas.










Exterminan a todos por igual. Es la solución. Lo ha decidido la Junta Superior por unanimidad. Y ya no hay marcha atrás. Ha llegado la solución final.


Campos de cereales destinados a la chatarra hambrienta. Juegos de niños que se vuelven laberintos de los que ya nadie consigue salir. Estúpidas partidas de guerras letales.






Es el momento de la revelación de los espíritus de los que no están muertos del todo. Intervención policial de casas encantadas.


Regalos que son rechazados y mensajeros que discuten sobre a quién pertenecen. Todos fueron exterminados antes de llegar a ninguna solución. Los solteros que no cayeron, son llevados por los pasillos para ser confinados; también ellos formarán parte del exterminio en algún momento.






No contentos con todo lo anterior, volvieron a la carga, y en esa última pasada consiguieron ser letales como nunca lo habían intentado. Nadie pudo ser testigo. Las piedras perdieron la memoria y todavía continúan haciéndose preguntas. Algunas que antes formaban paredes sólidas, permanecían boca-abajo, desorientadas. Tardarán en comprender lo que pasó.






Los precios suben y las materias escasean; comienza a aparecer el hambre y los pequeños robos cada vez son menos pequeños y más violentos. La desconfianza. Cualquiera te puede robar la compra en el camino a tu casa. La gente, sorprendida, nunca había vivido nada semejante. Trabajos forzados guiados por expertos cabrones. Los intelectuales son los primeros en caer. Ya, una vez abajo, nadie les quiere ayudar; y allí acaban de morir. HA LLEGADO LA REVOLUCIÓN.






Levantándose, uno a uno, los viajeros del tren que los llevaba lejos para traerlos de vuelta, van saltando, uno a uno, y después de rebotar unas cuantas veces, se van quedando en la cuneta. Ya os dije que esto no iba a acabar fácil, esto no va a acabar bien. La esperanza es libre, y a veces útil, muy humana, pero ahora no va a servir de nada. Todo empezó hace tiempo, pero ninguno se quería dar cuenta. Poco a poco todo fue perdiendo sentido y ahora ya poco, por no decir nada, lo tiene. Tal vez en otra ocasión, si es que hay otra oportunidad. Tal vez; aunque no lo crea. Hasta entonces, entonces.






Soldaduras inexplicables son pasadas por alto por los técnicos especialistas. No hay nada por lo cual alarmarse; el infierno está ahí fuera.






Correctos personajes se abalanzan sobre lo poco que queda por el suelo. Dicen que todavía queda lo peor.


¿De dónde viene eso? Esas canciones cantadas por niños… son tristes… ¿de dónde sale eso?


Desconfianza para todo; en todas direcciones; formándose en otra base de las relaciones personales.


Culpad a los demás; de poco os servirá cuando seáis arrastrados; aceptando sin rechistar juicios nulos por indefensión en los que daréis más trabajo aun a los exterminadores profesionales oficiales. Pensad al revés, y mal, y acertareis. Comprobad lo lejos que queda la verdad.


Lugareños ladrones de tumbas de otros. Túneles descendentes perfectamente planeados.


Túneles apuntalados señalando la cámara del tesoro. Años llenos de sorpresas y civilizaciones. Estelas partidas por los años y por la selva. Fechas selladas en la roca en las que algo debió de pasar. Todo eso ahora está perdido. Sólo quedan símbolos por descifrar. Qué pena que todo esto llegue demasiado pronto… qué pena que todo esto tarde demasiado.


Irreverencias destinadas a todos los dioses falsos en general; a todos los dioses de los demás.






Caras perdidas que expresan sorpresa; salen por la ventana y van cayendo lentamente hasta la calle. Es entonces cuando comprenden: es verdad que algo malo se avecina. Pero no todos lo comprenden en el mismo instante. Comprueba tu espalda o date la vuelta si quieres quedarte más tranquilo. También puedes ir andando de medio lado.


Superas el rastro de hielo si te quedas. Pero elijes lo que más te conviene en cada caso. Si comparas ofertas similares te darás cuenta que las demás no te ofrecen lo mismo; a veces no sólo hay que fijarse en el precio. El dinero es algo importante, pero no es lo único en la vida. Hay que pensarlo, y hay que pensar así. Hay que cortar los cables cuando estimes que es estrictamente necesario. Por lo demás, mejor que no hagas nada. Para eso estamos nosotros, para todo lo demás.


Somos estatuas imperfectas. Salidas. Salidas.

...CONTINUARÁ...

QUIERO

Quiero borrar de mi ser el menor rastro de existencia; poco a poco; volveré a meditar; e intentaré no salir de nuevo de donde nunca me debí escapar.


Mi abuelo me lo enseñó todo. Es una pena que, todo, se me haya olvidado. La charca, otra vez, se ha vuelto a llenar. Otra vez, es Otoño. El riachuelo vuelve a fluir; a las montañas las ocultan las nieblas. Los influjos que vuelven, primero se acercan. Solo en mi pequeño infierno, todo vuelve a tener sentido. Fuera, siempre fuera; y lejos, siempre lejos. Espacio ocupado por el vacío; nada sin contener nada. Todo está dentro de todo.

Sigo encerrado; y sé que por alguna razón ahora no puedo recordar nada de lo pasado; también sé que sólo es momentáneo; no sé lo que es un recuerdo; me lo imagino, no sé por qué, como algo vacío.



Señales disuasorias. Espejos incompletos. Nada antes existió, antes de aparecer su reflejo. Espacios infinitos, sí, pero imaginarios; que existen en mentes finitas, aunque increíblemente complejas. Mentes, como la de todos.

Tierras pesadas de acabados imperfectos; solitarias. El gran sur se vuelve pequeño y el norte del revés. Mentes desarrolladas, imperfectas; salidas de otras mentes igualmente engendradas, no creadas; nunca nacidas.

Perlas pedidas que siguen cayendo, cada vez más profundo. Sé que llegarán. Espera y verás.



El tiempo, y todo lo que se mueve con él, depende principalmente de la dirección desde la que el viento sopla. Es de especial importancia a la hora de conocer de dónde provienen las nubes; y si éstas llegan cargadas de agua, o de polvo, o de las dos cosas a la vez, y entonces cuando descarga, y tú estás en la calle, y las gotas se te meten en la boca, y la lluvia sabe a tierra. El viento decide, a la vez que es decidido por fuerzas que le empujan y que con frecuencia se le escapan. Todo esto parece que lo sabemos; también que para nosotros es impredecible. Pero en tierras lejanas, existen humanos que con antiguas artes y algunos artilugios son capaces de predecir el tiempo antes de que suceda. Cosen separando el futuro; dos extrañas telas traídas del exterior, de un lugar lejano situado más allá del cielo.

El destello, y todo lo que se mueve con él, proviene de un profundo silencio. Cuanto más largo se hace, más luminoso; cuanto más se ilumina, menos durará el destello. Además, ha de ser sincero. El cielo se despejará, y se olvidarán de momento todas las preocupaciones, todas aquellas cosas que se quedaron sin remedio sin hacer. Tantas, y ahora no logro recordar ninguna. Flotan dispersándose en algún lugar; no está lejos, pero es complicado llegar; y ni siquiera sé por dónde empezar.

SORPRENDIDO ME DEJASTE

Sorprendido me dejaste; olvidé la razón. Pierdes el tiempo conmigo; recuerdo que te dije. Tú entendiste algo diferente y te acercaste y me abrazaste; recuerdo que me dijiste algo al oído; pero no te entendí bien; pero no te pedí repetirlo. En tus sueños, los laberintos que inventas no tienen final. Lo entendí ayer; después de mucho pensarlo; pienso continuamente en ti; en ti y en cómo ayudarte. No puedo construir tu vida, pero puedo ayudarte a imaginarla. Si entiendes esto, es a ti a quien estaba buscando.

NO ME RESPONDISTE

No me respondiste; en ese momento. Se quedó el silencio; y yo puse mi cabeza en tu regazo. Te quedaste quieta. Yo no pensaba en moverme. Cerraste los ojos y te pusiste a imaginar. Yo no me parezco a ningún sueño tuyo; no podía haber sido de otro modo.


En el espacio infinito nos encontramos todos. Con suerte aprendo a desear lo que más necesito. Compruebo que más tarde, todo será más tarde. Miro en las esquinas mientras me olvido de lo que pienso. Sorteo las escaleras acordándome de las instrucciones. No tengo mayor problema que el de perderme por calles desconocidas de una ciudad que no conozco. Cuento las farolas teniendo cuidado de no pisar ninguna baldosa rota o partida (no completa). Me entretengo como quiero, aunque hace tiempo que a mí ya no me hace falta. Pasan los coches y doblan las esquinas. Me cruzo con gente que no me dice nada.

Te dije que no, pero ahora he cambiado de idea. Hace tiempo que dejé de inventarme paraísos; no me servían de nada.

SIENTO EVITARLO

Siento mis recuerdos de la misma manera que siento ahora el calor de tu cuerpo cuando regresas y sin hacer ruido te metes en la cama; mi cama. No somos amantes, sólo buenos amigos. No somos capaces de hacer nada de lo que luego podamos arrepentirnos; por eso nunca nos hemos tocado más de lo necesario; ni hemos cruzado nuestras miradas más allá del tiempo inconscientemente aceptado como correcto; si eso es posible. Si sueño contigo es porque no puedo evitarlo.

ESEM



LA QUINTA FORMA




Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.


A.Jodorowsky



Mir Rodriguez Corderi



El deseo es un intercambio de escondites
"El deseo sexual, si es recíproco, origina un complot de dos personas que hacen frente al resto de los complots que hay en el mundo. Es una conspiración de dos.


El plan es ofrecer al otro un respiro ante el dolor del mundo. No la felicidad sino un descanso físico ante la enorme responsabilidad de los cuerpos hacia el dolor.


En todo deseo hay tanta compasión como apetito. Sea cual sea la proporción, las dos cosas se ensartan juntas. El deseo es inconcebible sin una herida. Si hubiera alguien sin heridas en este mundo, viviría sin deseo.


El cuerpo humano realiza proezas, posee gracia, picardía, dignidad y otras muchas capacidades, pero también resulta intrínsecamente trágico como no lo es ningún cuerpo de animal (ningún animal está desnudo).


El deseo anhela proteger al cuerpo amado de la tragedia que encarna y, lo que es más, se cree capaz. La conspiración consiste en crear juntos un espacio, un lugar de exención, necesariamente temporal, de la herida incurable de la que es depositaria la carne. Ese lugar es el interior del otro cuerpo. La conspiración consiste en deslizarse al interior del otro, allí donde no se les pueda encontrar. El deseo es un intercambio de escondites. (hablar de "volver al útero" es una vulgar simplificación).


Tocar una pierna con mano de amante. Que sea para excitar o para relajar no supone diferencia alguna. El tacto aspira a alcanzar, más allá del fémur, la tibia o el peroné, el propio corazón de la pierna, y el amante completo espera acompañar ese gesto y habitar en él. No hay altruismo en el deseo. Al principio están implicados dos cuerpos y la exención, siempre y cuando se logre, los protege a ambos. La exención es inevitablemente breve, y sin embargo, lo promete todo. La exención suprime la brevedad y con ella las penas asociadas a la angustia de lo efímero.


Ante la mirada de una tercera persona, el deseo es un breve paréntesis. Desde dentro, una inmanencia y una entrada en la plenitud. Normalmente la plenitud se considera una acumulación. El deseo revela que es un despojamiento: la plenitud de un silencio, de una oscuridad."

John Berger

miércoles, 16 de junio de 2010

PRUEBA

Después de los consejos de los que más quiero, aunque siempre he sido un poco reticente, me he decidido a colgar algo propio, algo que haya escrito yo; y qué mejor que algo que estoy escribiendo ahora, para poder escuchar vuestros consejos; todos serán bienvenidos. No os cuento nada, para que aquel que quiera se imagine lo que  le dé la gana; porque para mí, eso es la literatura... siempre que sirva para algo positivo. Creo que al texto todavía le queda mucho trabajo, pero puede que no le quede nada; es una traslación literal de una gravación; así que de una u otra forma era lo que salía de mí sin apenas pretenderlo. Espero que os guste, os haga pensar, y que al final valga para algo bueno.



Es difícil separar etapas de tu vida cuando una va detrás de la otra. Apuntalas el recuerdo con pedazos olvidados de tiempo.



Buscas escusas.


Repasas todas tus escusas.


Es la creación aleatoria de historias sin sentido.

Salidas encerradas en entradas con aspecto de puertas de emergencia. Sonidos que parecen salir del baño y se confunden entre la humedad a punto de condensarse.

Piedras sueltas que se desprendieron del bordillo, que ahora son piedras que se confunden con la arena, y arena que se confunde con el polvo. Y polvo que tapa el bordillo.

Inesperada espera sin espacios confinada. Curiosas las causalidades que se cruzan y se repiten y se vuelven a cruzar en tu aburrida vida sin que te des cuenta. Solitaria espera detestada. Curioso es el mundo cuando te fijas. Las cosas pequeñas y las más lentas. Comprueba tu espalda. Comprueba que no hay nada detrás de ti. No esperes demasiado de los demás. Es mejor que no esperar nada. Y mil veces mejor que no esperar a nadie. Compruebas el reloj, o al menos lo intentas, porque no siempre resulta tan fácil. Depende del caso en concreto; pero mirar la hora cuando no se tiene reloj en ninguna de las muñecas, puede llegar a ser una actividad llena de peligro. Todo depende; no siempre es tan complicado.



Se te marca en la espalda el peso de tu familia.


Pierdes con tu miedo toda tu ventaja.


Consumes tus días, tus horas, tus minutos, cada uno de tus segundos. Desprecias a los que saben aprovechar su tiempo y se te ocurren muchas razones para odiarlos.


Sueñas con recuerdos que te son extraños.


Cuentas con la experiencia y la desprecias.


Tapas con tus palabras la salida; tu salida.


Te olvidas de quién eras.


Te despiertas en otro sitio, en otro lugar.


Comercias con lo que no tiene precio.


Culpas a los demás.






Robas unas bandejas para deslizarte por la nieve recién caída. En el comedor social no notarán la diferencia.


Compras mierda a precio de cocaína.


Cumplieron con su amenaza y nos arrestaron uno a uno. Se nos había ocurrido que podíamos hacer pequeños actos terroristas.


Siempre he reflejado por fuera lo que tenía por dentro; de una u otra manera. Sólo que nadie se fijaba.


No, mi vida no era para nada perfecta. Nunca lo fue ni nunca lo pareció. Mas bien diría que en los mejores momentos era soportable; aunque es cierto que en los peores también. La gente me envidiaba. Y por eso me trataban poco y siempre con el debido respeto. Nunca tuve problemas en el colegio. Siempre me hacía amigo de los más grandes. Y yo nunca hablaba. Los profesores no me sacaban a la pizarra porque se pensaban que era mudo. Nadie se lo había advertido, y cuando preguntaban en la sala de profesores, nadie recordaba haberme visto hablar. Ninguno de ellos me hablaba. Ahora es gracioso.


Contamos el tiempo que nos queda para empezar a vivir.


La vida que vivimos no es de verdad.


Esto es un simulacro (de vida).


Esto es un sucedáneo. Algunos nunca llegan a vivir de verdad.


Esto es el infierno previo que nos regalan para luego disfrutar lo que llegue mucho más.


Pero ese luego nunca llega. Sabes que si sigues así ese luego nunca llegará.


Analizamos lo que nos rodea por todos los medios que conocemos. Tan sólo conseguimos fragmentos de fragmentos de fragmentos. Coleccionamos circunstancias. Soltamos lamentos cuando nadie puede escucharnos. Saltamos a cada paso sin saber dónde pisamos. Perdemos oportunidades por estar demasiado atentos. Admiramos y a la vez envidiamos. Rasgamos los límites de la realidad para luego quedarnos quietos donde estábamos.


Sueñas con recuerdos que no son tuyos.


Piensas que superas las pruebas pero no superas nada porque vuelves a repetirlas una y otra vez.


Juegas con lazos invisibles que al final te estrangularán.


Luz que se pierde por el cielo y vuela por el Universo.


Y tu vida se convierte en tu trabajo


Y tu trabajo, dentro de tu pesadilla, se transforma en lo que más odias.


Describes círculos con tu pensamiento errático, pero si no decae tu entusiasmo, describirás tus pensamientos con círculos viajeros y llenos de respuestas para aquellos que se atrevan a intentarlo.


Los pensamientos no tienen tamaño, no es necesario.


Inventamos palabras para arrojárnoslas.


Estamos encerrados en personalidades complejas que no son las nuestras. Comemos lo que nos mandan. Hacemos todo lo que se supone que tenemos que hacer. Y si por cualquier causa no lo hacemos, entonces el miedo, y ese sentimiento de culpa entra en nuestro sistema nervioso; y lo va disolviendo.


Tus otros yo no se disuelven. Permanecen esperando su turno. Y a ti nunca te dejan entrar en el juego. Y te marchas. Se van apoderando de tu cuerpo y es mejor no estar ahí para verlo. Porque, aunque creas que no te das cuenta, te das cuenta de todo.


Todos los objetos que un día nos hicieron felices lucen abandonados. Cuando dejaron de interesarnos, simplemente los tiramos.


Montones de tristes objetos abandonados.


Montones de montones de montones.


Lo que nos mantiene vivos, nos mata poco a poco.


Lo que ahora nos hace llorar, luego lo recordaremos con cariño; pero no todo.


Somos títeres de nuestro futuro programado.


Somos títeres de lo pasado.


Pero aquí y ahora, la inmensidad del Universo está a nuestro alcance, todo lo que podamos imaginar; pero no nos atrevemos y nos volvemos marionetas de nuestras marionetas de vuestras marionetas. Y no nos cansamos hasta que lo hacemos; y entonces nos ponemos a otra cosa, hacemos como si no ha pasado nada, como si nunca hubiera pasado nada; pero vuestra mirada nos oculta algo.


Sufres tus miedos en silencio para que nadie se entere. Disimulas con la apariencia que te ha dado la experiencia. Caminas por senderos que se bifurcaron hace tiempo y procuras vivir con tus decisiones, intentando elegir y que no te elijan a ti.


Cubres con el peso de tu almohada los pensamientos que siempre te hacen caer. Descubres con asombro que todo puede empeorar.


El paso del tiempo te anima a empezar. Repasas tus notas y todo lo que has aprendido durante este tiempo.


Recuerdas días felices de tiempos pasados; caducados por el paso de tristes otoños e inviernos sin color.






continuará...

GRANDE!! A VER SI APRENDE ALGUNO MÁS DE ÉL


Torero se asusta y se corta la coleta

UN POCO DE MOTIVACIÓN