“Si no eres tú, ¿quién? Si no es aquí, ¿dónde? Si no es ahora, ¿cuándo?"

jueves, 27 de mayo de 2010

ROSSIYA


LA GRAN CARRETERA DE CORREOS




Antes de la construcción del ferrocarril, Perm era el inicio de la Gran Carretera del Correo Siberiano; en realidad poco más que una carretera polvorienta, que llega hasta Irkutsk, junto al lago Baikal. Era éste el punto evidente para iniciar la construcción del ferrocarril Transiberiano, uno de cuyos primeros tramos, finalizado en 1878, comprendía desde ese punto hasta Ekaterimburgo.

Poco después de Pervoralsk, el tren deja atrás un obelisco blanco. En uno de sus costados está grabada en ruso la palabra Asia; en el otro; Europa.

Después de 1.818 kilómetros se llega al cruce de Ekaterimburgo, el lugar donde en 1917 fueron asesinados el zar Nicolás II y su familia. Se trata de una gran ciudad industrial situada en medio de los sinuosos Urales; más allá está Siberia (que significa "la tierra dormida"), con sus extensos bosques de abedules plateados. Uno de los túneles más grande se encuentra en Elansk, a unos 130 kilómetros de Ekaterimburgo.

Cuando el tren cruza Barabinskaya el viajero se encuentra en uno de los tramos del ferrocarril con mayor densidad de tráfico del mundo.

A Novosibirsk, con una población de 1,5 millones, se le denomina frecuentemente "el Chicago de Siberia", debido a su importancia como centro industrial y de transporte. La línea se une en este punto con el ferrocarril Turkestan - Siberian, de 1.442 kilómetros de longitud, cuya construcción terminó en 1931, y por medio del cual intercambia cereales y madera con el algodón procedente de Asia. Las enormes estaciones de mercancías, situadas fuera de la ciudad, son dignas de ver y recordar.



LA VASTA TAIGA



Tras cruzar el río Yenisei, el tren penetra en la taiga, una enorme extensión boscosa que ocupa casi el 40% de Rusia. El escritor Anton Chejov dijo de ella en una ocasión: "su fuerza y su magia no residen en el tamaño de sus árboles gigantescos ni en la profundidad de su silencio sepulcral, sino en el hecho de que las aves migratorias sean las únicas criaturas que conocen sus límites".

La ciudad de Tayshet (4.522 km.) es la bifurcación de la línea principal Baikal Amur Mainline (BAM), el gran sueño de la era soviética de construir una segunda conexión hacia el Pacífico, al norte del lago Baikal e incluso más allá de China. En 1984 se acabaron de colocar los últimos tramos de vía básicos; los 3.145 km. de vía habían supuesto más de 3.000 millones de libras. Millones de árboles fueron talados, se construyeron 2.400 puentes y se perforaron siete grandes túneles a través de un terreno montañoso. Gran parte del trayecto transcurre a través de zonas permanentemente heladas, y los aludes, las zona pantanosas y los terremotos suponen riesgos añadidos. Finalmente, la línea se abrió al tráfico regular en 1989.

Una de las principales paradas del camino se efectúa en Irkutsk, al este de Siberia (5.191 km.).





A MITAD DE CAMINO





Cuando el tren sale de Irkutsk hay un letrero que indica que se trata de la mitad del camino entre Moscú y Vladivostok. Poco después, la línea se introduce en un túnel, el primero desde Moscú, y sigue por la orilla meridional del gran lago, serpenteando a través de un espeso bosque de abedules. En este tramo la línea llega a su punto más alto: 1.025 metros.

El desvío hacia Beijing (Pekín, vía Mongolia, se hace en Ulanude (a 5.647 km.), donde se llega poco después de la medianoche cuando aún quedan 3.650 kilómetros o 62 horas para llegar a Vladivostok. Ésta es una ciudad poco atractiva, con cobertizos de madera y chimeneas de fábricas.



UN PUENTE A JAPÓN



Una vez pasado Chita (6.204 km.), el trayecto de Manchuria a Beijing -el trayecto original a Vladivostok- se desvía hacia el sur. En la mayoría de los ramales de tráfico de mercancías que salen de aquí circulan trenes contenedores en una ruta que constituye un puente de conexión entre Japón y Europa occidental, en competencia con el transporte naval.

En Kuenga (6.531 km.), el Rossiya circula por el ferrocarril Amur, cuya construcción inició en 1908, inaugurándose en 1916. Se hizo con la intención de afianzar un trayecto hasta Vladivostok a través del territorio ruso, reemplazando al ferrocarril de la China oriental, de propiedad rusa, que originalmente conectaba Vladivostok con el Transiberiano. Las instrucciones del zar eran que el ferrocarril se ciñera a la frontera, pero que de ningún modo llegara al alcance de la artillería china.

La mayor parte de la línea Amur está construida sobre un suelo permanentemente helado, lo cual, incluso hoy día, representa un gran problema para los ingenieros ferroviarios. Ahora toda la línea está electrificada, pero los postes de las catenarias, colocados un tanto precipitadamente, son propensos a inclinarse, especialmente en primavera, cuando el terreno está blando, y tienen que enviarse unas brigadas especiales de trabajadores para comprimir la tierra y enderezarlas.

Ya en Jabarovsk, el paisaje es agreste, de alta montaña, y bastante parecido al de las Montañas Rocosas canadienses.



RUMBO SUR DIRECCIÓN: VLADIVOSTOK



A partir de Jabarovsk, el Rossiya se dirige hacia el sur a través de un terreno llano y pantanoso, cuando quedan 766 kilómetros para llegar a Vladivostok. En la mayor parte de este trayecto de doble vía hay montañas a la izquierda, mientras que a la derecha está el ancho río Ussuri y la frontera china.

Finalmente, una semana y dos horas después de la partida, el viajero llega Vladivostok, una fea pintura con un bello marco. La fealdad es la de la ciudad de hormigón; la belleza, la de los 7 kilómetros de puerto y las montañas que hay tras él.

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